La vuelta al cole, en bicicleta

La vuelta al cole en bicicleta es un ejercicio ideal para que los niños inicien el día con mucha energía. Es la mejor opción a la hora de trasladarse hacia la escuela y al mismo tiempo disfrutar del paseo. A la vez, incrementa las ganas de aprender a superar obstáculos y mejorar cada tarea en cada nuevo año escolar. Desde pequeños se puede iniciar una ruta segura para llevar una vida sana física y mentalmente.

 

Más ejercicio y capacidad de aprendizaje

El hábito de ir al colegio en bicicleta, además de proteger el medio ambiente y favorecer el ejercicio, mejora sustancialmente la capacidad de aprendizaje. La rutina física aumenta la oxigenación cerebral, propicia una mayor concentración y desarrolla la memoria.  Los niños que van al cole en bicicleta se divierten, ven el mundo con mayor entusiasmo y optimismo.

Estadísticamente, al menos dos horas y media a la semana se dedican a llevar a los niños a la escuela en el coche. Ese tiempo, el cual se reduciría, podría dedicarse a ejercitarse en la bicicleta, lo que mejorará la confianza y el bienestar de los pequeños, e incluso su apetito.

 

La seguridad, lo más importante

Lo más importante es preservar la seguridad del niño. Es indispensable determinar desde qué edad están en capacidad de desplazarse solos en su bicicleta.  Lo recomendado es permitir esa libertad a partir de los 8 años, cuando el pequeño ya está atento a todo lo que le rodea. Hasta ese momento su concentración puede estar limitada a lo que ve al frente y no a la periferia, y esto puede representar un riesgo en zonas con tráfico. También se debe revisar desde el punto de vista legal a qué edad puede andar el pequeño solo.

Es conveniente que, al inicio de este recorrido, el niño vaya acompañado por algún adulto hasta que se sienta seguro. Cuando conozca el recorrido, entienda y respeta las señales de tráfico y sienta confianza en sí mismo, será el momento de dejar que lo haga solo.

 

Libertad, aventura y responsabilidad

Andar en bicicleta de vuelta al cole es una experiencia importante para el niño. Representa libertad, aventura y responsabilidad, emociones que harán una gran diferencia en su desarrollo futuro. Además, podrá ser motivo de encuentro con sus amigos o el momento de establecer nuevas relaciones. La socialización por tanto se incrementa también desde temprana edad.

Lejos de sentirse obligados a ir al colegio, el hábito de ir en bicicleta puede convertirse en una motivación. De forma simultánea, se sensibilizarán en torno al cuidado del medio ambiente. Los paseos por plazas, parques y otros entornos naturales les permitirán familiarizarse con sus bellezas y beneficios.

La vuelta al cole en bicicleta tiene incontables beneficios para tu hijo. Anímate a permitirles esta aventura, que fomentará en ellos los valores de la responsabilidad y la libertad. Se trata de aventuras que protegerán su salud e incrementarán su aprendizaje. Ayúdalos a crecer sanos, felices y con muchas ganas de aprender y de cuidar a la naturaleza.

 

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