¿Por qué es bueno quitar plazas de aparcamiento en favor de carriles bici?

La polémica entre automovilistas y políticas gubernamentales que tienden a favorecer el uso de bicicletas está muy presente en la actualidad. Las estructuras de las ciudades obligan a reutilizar espacios, y a veces esto equivale a quitar a unos para dar a otros. Para que existan carriles bici deben sacrificarse plazas de aparcamiento.  No hay otra opción.

En Madrid, por ejemplo, la construcción de nuevas rutas para ciclistas ha provocado que se complique el estacionamiento en algunas zonas. Y no es una realidad exclusivamente española. En el mundo, las plazas de aparcamiento dentro de la ciudad tienden a desaparecer.

 

La bicicleta: una saludable opción medioambiental

Podrá discutirse la comodidad del uso del automóvil frente a la bicicleta. Pero nadie puede negar que los efectos de la proliferación de vehículos privados en las ciudades son nefastos.

La contaminación del aire que los coches producen vuelve irrespirable el aire. El estrés y el sedentarismo son impactos en la salud. Pero el ser humano es ante todo cómodo y necesita de medidas impuestas que sustituyan a la voluntad de mejorar.

La bicicleta es la opción que se está adoptando en muchas partes del mundo. Es económica, saludable y práctica, y puede solucionar muchos problemas de atascos en las calles y de problemas de estacionamiento.

 

Los carriles bici son el complemento imprescindible

Las políticas gubernamentales acompañan este proceso de sustitución del automóvil privado por la bicicleta. Estas medidas van dirigidas a que es preciso facilitar la decisión de abandonar el coche y adoptar la bicicleta en la circulación por la ciudad.

El mercado ofrece todo tipo de bicis, desde las muy deportivas hasta las pequeñas y plegables. Es posible encontrar la que mejor se ajuste a las necesidades y preferencias de cada uno.

Aun sabiendo estos beneficios, la realidad es que las calles no están aún preparadas.  En el sistema actual, circular en bicicleta nos expone a riesgos importantes.

Por estas razones y limitaciones, en el plan de tránsito de varios ayuntamientos españoles se incluye con énfasis la construcción de carriles bici. Estas sendas para bicicletas facilitan el uso del vehículo a los más reticentes y miedosos.

 

Obstáculos a salvar

¿El principal inconveniente? La proliferación de carriles bici obliga a cambios de hábitos a los automovilistas, que ven afectadas sus costumbres especialmente en lo que a aparcamientos se refiere. Como todo cambio, con el tiempo siempre se consigue la negociación y la solución de los conflictos.

Los cierto es que la bicicleta ya ha logrado su lugar propio en el tráfico de la ciudad. Se ha hecho acreedor al mismo respeto y consideración que el automóvil, que el taxi, el autobús o el metro. Sin embargo, debería actualizarse la normativa en lo que a su uso se refiere.

 

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